Description: Hemos de agradecer siempre este portentoso trípode del mundo moral, que se afinca de este modo sobre lo real desde la honradez, la bondad y la belleza. Y los poetas que escriben con esta luminosidad diamantina no urgen de crepitaciones estilísticas, sino que abandonan sus versos en nuestras manos como quien regala una brizna dorada por la tarde que se va, como mismo dejó Dios en la palma del profeta su invitatorio gajito de almendro. La poesía verdadera es siempre un mensaje divino.
Roberto Manzano